Cómo influirá AI (Inteligencia Artificial) en la vida de la tercera edad

Cómo influirá AI (Inteligencia Artificial) en la vida de la tercera edad

Se esperan cambios en la vida de los consumidores mayores con productos en desarrollo usando inteligencia artificial (AI). Aunque muchos no nos sentimos cómodos con la nueva tecnología porque consideramos que invaden nuestra privacidad o son un recordatorio constante de la pérdida de nuestras habilidades cognitivas, estos productos nos ofrecen mejorar nuestra calidad de vida.

 

Desde ayudarnos a preparar una comida sin quemar la cocina hasta mejorar la calidad del sueño usando sensores que miden los patrones de comportamiento y ajustan nuestro medio ambiente.

Se espera que AI ayudará a prevenir caídas. Las caídas ponen en riesgo la independencia de los ancianos y causan una cascada de consecuencias individuales y socioeconómicas.

Los hospitales y hogares de ancianos usarán la tecnología para rastrear mejor qué pacientes corren mayor riesgo de caídas y cuando más necesitan la ayuda de asistentes. La tecnología recoge información de los registros de salud como, con qué frecuencia requieren ayuda de las  enfermeras, para constatar qué pacientes necesitan más atención del personal y en qué momentos específicos del día. Disponer de ayuda justo cuando la necesitan marca una gran diferencia para los pacientes que de lo contrario corren el riesgo de caerse.

La tecnología inteligente y sus sensores pueden rastrear cómo las personas mayores se desplazan por su medio ambiente a través del  día, brindando información a técnicos y familiares. Por ejemplo, enseres electrónicos que se apagan automáticamente pueden ser útiles para personas con limitaciones de memoria.

A medida que la tecnología recopila más y más información sobre una amplia variedad de actividades, como cómo las personas conducen, cómo se desplazan a través de sus hogares y cómo duermen, los investigadores pueden integrar estas diferentes piezas de información y crear productos y servicios adecuados a nuestra población.

El dolor crónico es común según envejecemos

El dolor crónico es común según envejecemos

El dolor crónico puede convertirse en una condición debilitante, especialmente en las personas mayores. El tratamiento del dolor en los ancianos se complica por el hecho de que el 75% de las personas de 65 años o más padecen de 2 o más enfermedades crónicas, como enfermedad cardíaca, diabetes, enfermedad pulmonar crónica o artritis.

 

Generalmente, pensamos que el dolor crónico es parte natural del envejecimiento y que no hay otra opción más que soportarlo. Pero, desatendido, puede provocar problemas de salud física y mental y hasta empeorar el dolor. Si no se trata, el dolor físico constante puede causar depresión, ansiedad, problemas sociales, pérdida de apetito y sueño.

Muchos ancianos se sienten incómodos al hablar de su dolor, mientras que a otras les resulta difícil describirlo. Es un problema especialmente importante para ancianos que padecen demencia (enfermedad de Alzheimer) con dificultades para comunicar su experiencia del dolor por deficiencias cognitivas y lingüísticas.

Para el manejo del dolor crónico tenemos a nuestra disposición el método de enfoque biopsicosocial, donde se integran los factores biológicos, psicológicos y sociales; además del modelo de enfoque puramente médico, con tratamientos desde la fisioterapia hasta la medicación fuerte.

Cuando se siente dolor, un médico debe determinar su causa, tipo, intensidad, frecuencia, y recetar el medicamento más adecuado, porque además de los efectos secundarios de estos medicamentos, existen los peligros de la adicción.

Mantenerse activo físicamente es la manera más efectiva para vivir con dolor crónico.  Le permite tolerancia porque le quita la mente del dolor.

Las siguientes opciones de bajo impacto pueden ayudar a mantener un estilo de vida saludable y aliviar sus niveles de dolor y fatiga:

  • Respiración profunda / meditación
  • Reducción de estrés
  • Aumento de las endorfinas naturales (es decir, aromaterapia, risa, escuchar música)
  • Reducir el consumo de alcohol
  • Unirse a un grupo de apoyo físico o en línea
  • No fumar
  • Actividades (producción creativa: mantener un diario, scrapbooking)
  • Aprendizaje biofeedback – controlar las funciones de su cuerpo, tales como la frecuencia cardíaca
  • Comer una dieta sana y bien balanceada
Atender los problemas de incontinencia

Atender los problemas de incontinencia

Una persona de la tercera edad que tiene problemas de incontinencia puede sufrir bochorno y por consecuencia, aislamiento.  Asegúrese que este problema es tratado a través de suministros o medicamentos para la incontinencia.

Procure que comparta cenas con otros

Las oportunidades de compartir comidas con otros son eventos festivos y de gran valor social para nuestros envejecientes. Así tiene oportunidad de comer bien, compartir bochinches y reir. Compartir en mesa es de las actividades humanas de más deleite y una que de seguro brindará gran satisfacción y conexión a su ser querido.

Vale la pena el esfuerzo invertido en mantener a nuestros parientes envejecientes socialmente integrados. Se verá reflejado en mejor salud y buen ánimo. Es también buena idea hacer voluntariado en centros de envejecientes y compartir con otros.

Los contactos sociales tienden a disminuir a medida que envejecemos por razones como la falta de movilidad y la jubilación. Pero los familiares podemos contribuir a que nuestros envejecientes mantengan calidad de vida hasta el final.

Superando la soledad de nuestros envejecientes

Superando la soledad de nuestros envejecientes

Las probabilidades de vivir solo aumentan en la medida que envejecemos. La viudez, las tendencias demográficas a familias pequeñas y la opción de no tener hijos, significa menos miembros de la familia para brindar atención y compañía en nuestros años de vejez.

 

La soledad y el aislamiento social en personas mayores puede causar problemas emocionales como la depresión, que tendrá consecuencias físicas como enfermedades del corazón e inmunodeficiencias. Afortunadamente, hay maneras de ayudar a que nuestros seres queridos se mantengan envueltos y eviten el aislamiento.

Promueva el compromiso con los demás

Las actividades sociales mantienen a los envejecientes emocionalmente comprometidos con los demás, lo que a su vez le da más sentido a su vida. Ayudemos a los mayores a participar en actividades de grupo, como dominó y cartas, pasatiempos de naturaleza social. En los centros comunales hay eventos programados a diario. El voluntariado también es una gran manera de mantener y expresar un sentido de propósito.

Poner transportación a su disposición

Para poder participar de actividades en los centros de la comunidad, se necesitan servicios de transportación, públicas y adecuadas. Estas facilidades crean independencia y conexión. Ya que muchos envejecientes no conducen, es importante ofrecer llevarlos a la iglesia, ir de compras y dar paseos.

Regale una mascota

El cuidado de mascotas puede ser divertido y gratificante para envejecientes que necesitan compañía. Puedes invitarle a acompañarte cuando das un paseo al perro de tu vecino.

El interactuar con mascotas puede reducir la ansiedad y la presión arterial y mejora el estado de ánimo. Una vez se adquiere la mascota hay que estar pendiente del abandono involuntario, en el que las personas mayores pueden olvidarse de alimentar a sus mascotas.

Fomenta el ejercicio

A medida que la movilidad disminuye, el ejercicio puede ser más difícil de lograr. La buena noticia es que hay muchos auxiliares de ejercicio que las personas mayores pueden usar mientras están acostados, sentados o de pie, para ayudar a mantener el rango de movimiento, la flexibilidad y la condición física general.

Asistir a las visitas al médico

Asegure que su ser querido acuda a sus citas médicas para mantenerse saludable y al tanto de  problemas de salud que puedan surgir. Problemas de audición y visión no diagnosticadas y otros problemas no tratados atentan contra su calidad de vida. Las visitas de rutina al médico son un gran avance para abordar los problemas de salud que pueden hacer que las personas mayores se retiren y se sientan aisladas.

Cuando viajamos con ancianos

Cuando viajamos con ancianos

Incluir a los padres y/o abuelos en un viaje puede unir la familia y crear lindos recuerdos. No obstante, estos viajes pueden requerir más planificación si las personas son ancianas o si tienen necesidades médicas especiales.

 

Al escoger el destino recordemos que las personas mayores acostumbran llevar una rutina por lo que no es recomendable un cambio muy radical. Permítanles, por lo menos opinar sobre los pormenores del viaje para que se sientan involucrados.

Tengamos presente los siguientes consejos para asegurar disfrute y salud en el viaje:

  • Planificar con tiempo y coordinar por adelantado, giras y paradas especiales
  • Usar vestimenta adecuada para el clima
  • Considerar medio de transporte y la duración de los trayectos. Los recorridos en avión de más de 4 horas no son recomendables por riesgo de coágulo.
  • Documentos necesarios si viaja al exterior
  • Medicamentos, vacunas
  • Duración del viaje
  • Cambio de horario
  • Alimentación, como hidratación adecuada
  • Prepárese para las esperas con abrigos y meriendas
  • Reserve asientos con anticipación para reducir el tiempo de espera